Fecha

Frente a mi experiencia como madre, me inspiré un poco en un tema, que por lo menos en mí caso nunca imaginé que sería relevante. Y bueno, lo fue. Siendo yo profesora y coach, tuve que comenzar a ir a las entrevistas de mis hijas en el colegio, jurando que todo sería fácil y que saldría feliz con los comentarios. La verdad no fue así, yo siempre estaba desde el otro lado, desde el del educador, jamás habría imaginado el impacto que tienen esas entrevistas para los padres. No sólo se expone tu hijo, uno también, descubres otro mundo, el de ell@s en el colegio y que muchas veces es opuesto a lo que se ve en la casa, o simplemente hay focos distintos.

Recuerdo una mamá que me visitó en la consulta que me hablaba mucho de éste tema y criticaba mucho a los profesores, yo siempre intentaba ponerla en el rol de profesor, hoy haría algo totalmente distinto, indagaría mucho más en esas emociones que afloran cuando te dicen lo bueno y lo malo de las personas a las que más amas. Lo que nos alegra y nos duele, o nos entristece. Aparece una nueva mirada, a mi parecer mas exigente, pero necesaria. Que importante es acompañarlos y darles herramientas. En vez de ir dejando que fluya solo.

Cómo enfrentarnos a esto. Cómo nos preparamos para las entrevistas de nuestros hijos. Quiero dar algunos TIPS que me han sido útiles y necesarios para cuidar mi emocionalidad y generar un trabajo en conjunto con el colegio.

#1: Prepara tú también la entrevista.

Genera un contexto y expresa verbalmente la importancia del trabajo en equipo en pos de entregarle lo mejor a tu hijo (a).

#2: Menos enjuiciar, más indagar.

Cuando te describan a tu hijo(a) o te hablen de lo bueno y malo, indaga en ello. Pregunta en qué lo ven, qué hace concretamente que ellos interpretan eso. En qué situaciones se da lo que te describen, etc. Sé un buen detective y busca información, sin defenderlo o defenderte. Busca evidencias y entrega tú las que ellos te pidan.

#3: Muestra todo lo que te gusta de tu hijo.

Qué lo hace especial, haz que ese educador también conozca sus fortalezas y recursos. Desafíalo a que busque instancias para que pueda brillar y qué pueda conocer lo que lo hace ser único. Por ejemplo, si es generoso, que eso pueda evidenciarse en la sala, y que pueda conectarse con esa virtud que lo hace especial, que lo hace ser querido por sus compañeros.

#4: Desafíos y plan de acción para el colegio.

Es clave plantear desafíos para el colegio y un plan de acción en conjunto (todo por escrito). Lo importante aquí es co-construir. Haz pedidos y ofrécete a realizar acciones que contribuyan al trabajo de equipo. No sólo tu visión es importante, confía en quienes están a diario con tu hijo y tú haz que ellos confíen en ustedes como padres.

#5: Explora y observa tus emociones.

Todo lo que digan lo tomarás a lo personal en un 100%. Por lo tanto, explora tus emociones, y desafíate como madre/padre. Elige cómo quieres vivir esto y hazte cargo de ti y de las emociones que pueden estar apareciendo en tu hij@. Como pareja conversen qué es lo que más les importa educar, qué es primero, qué es segundo y así, elaboren una lista de prioridades y elijan las batallas quieren dar y cuáles no. No podemos desafiar a nuestros hijos en todo lo que nos gustaría que fuera distinto, pero podemos elegir en que sí y ojalá eso esté 100% relacionado con los valores que quieren promover a nivel familiar.

Para qué hacer esto. Simplemente para ser equipo, para aprender a validar la mirada del otro y complementar la mía. El ofrecer y pedir genera compromiso, conectividad y finalmente es una oportunidad para construir confianza. Si los padres cumplen, el profesor verá que validan su mirada, de que los dos trabajan por un mismo fin y viceversa. Depende de ti, en parte, el tener una buena relación con la persona que acompaña a tu hijo la mayor parte del día en la semana.

Aunque a veces no estamos de acuerdo con la opinión del otro, no es efectivo que durante esa entrevista te dediques a mostrar y defender tu mirada. Tú dices que en la casa no es así y el profesor dice que en el colegio sí. Finalmente la conversación sólo generara más juicios por parte del profesor y lo padres, no se genera una comunicación efectiva y saldrás probablemente emocionalmente dañado.

Tal como tú quieres que tu mirada sea validada y escuchada, debemos también hacer eso mismo con el otro. ¡Y claro que es difícil! Es desafiante y al mismo tiempo estratégico y útil para tu bienestar como padre o madre y el de tu hijo. No vamos a defender a nuestros hijos o nuestra labor de padres, vamos a generar lazos útiles y necesarios para acompañar a tu hijo en su desarrollo integral.

¿Cómo ha sido tu experiencia? ¿Te fue útil esto? Nos interesa tu opinión.

Más
artículos

Ir arriba